Mostrando entradas con la etiqueta cambio climatico. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cambio climatico. Mostrar todas las entradas

domingo, 27 de mayo de 2012

Crisis de agua acecha al Caribe y Latinoamérica

http://www.listin.com.do/la-republica/2009/11/14/121565/Crisis-de-agua-acecha-al-Caribe-y-Latinoamerica

05.11.2009

RECURSOS HÍDRICOS 

Crisis de agua acecha al Caribe y Latinoamérica

EL DESEQUILIBRIO, LA INEQUIDAD Y EL CAMBIO CLIMÁTICO ATENTAN CONTRA LA PRESERVACIÓN DE ESTE RECURSO EN AMÉRICA, QUE POSEE MÁS DE LA TERCERA PARTE DEL AGUA DULCE DEL PLANETA



  • En Quito, capital de Ecuador, el 50 por ciento del agua de consumo proviene de los glaciares.
Solange de la Cruz Matos 
solangedelacruz@gmail.com
Santo Domingo

El desequilibrio existente en el uso del recurso agua en América Latina y el Caribe, combinado con el cambio climático, que se ha constituido en una amenaza de agigantadas proporciones para la humanidad, podrían generar una crisis hídrica en esta región, que cuenta con más del 30 por ciento de los recursos hídricos globales.
La advertencia fue formulada por Omar Ramírez, vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mecanismo de Desarrollo Limpio.
Sixto Inchaustegui, de la oficina local del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), expresó un criterio similar: “Una gran parte de las deficiencias del agua en las regiones y los países se debe a la inequidad en el uso y en la gobernanza del agua”.
Ambos especialistas expusieron sobre los efectos del cambio climático en el agua durante un seminario internacional sobre el tema efectuado recientemente en el país con los auspicios de la Organización de las Naciones Unidas y la Fundación Global, Democracia y Desarrollo.
Ramírez afirmó que, a pesar de esa abundancia de agua, su distribución no es equitativa en términos geográficos ni sociales, lo que la convierte en la región con mayores desequilibrios en cuanto a disponibilidad hídrica por habitante.
Gran parte del agua se encuentra en la Amazonía -en Perú, Colombia y Brasil-, en donde la densidad poblacional es baja, mientras que las zonas hidrográficas del Golfo de México, del Atlántico sur brasileño y Paraná- Uruguay-La Plata, que cubren el 25 por ciento de América y tienen el 40 por ciento de la población, apenas poseen el 10 por ciento de los recursos hídricos, indicó. En relación con República Dominicana, dijo que en los últimos 30 años la disponibilidad de agua se redujo casi en la mitad debido
al aumento de su población: “El país bajó de 4,150 metros cúbicos por
habitante a 2,200 m3. Un país que tenga mil metros cúbicos por habitante
está en estado de estrés hídrico, por debajo de ahí es prácticamente invivible.
Tenemos sociedades en el Caribe del este que están importando agua, y
sociedades en las que un litro de agua vale más que uno de gasolina”.
Ramírez afirmó que el desarrollo de las sociedades depende en gran parte del
recurso agua, y puso como ejemplo la actividad agrícola: “En el Caribe, las tres
cuartas partes del agua que se consume es para la seguridad alimentaria, de ahí
lo estratégico que es ese recurso”, cuya preservación demanda de la
implementación de sistemas sostenibles de gestión hídrica y la descentralización
de funciones para la buena gobernanza y el buen gobierno.
“La gente necesita estar empoderada, desde los gobiernos locales hasta las juntas
de regantes. La sociedad civil tiene que empoderarse del tema para que sean
efectivas las políticas públicas”, puntualizó.

Agua y cambio climático
Al uso no sostenible del recurso agua y a la inadecuada gobernanza se suma otro factor de incalculables consecuencias: el cambio climático.
Sixto Inchaustegui asegura que este fenómeno global añade impactos negativos muy fuertes a los recursos hídricos del mundo y de la región.
“América Latina y el Caribe es una región rica en agua. Con el 15 por ciento del territorio y un 8.4 por ciento de la población mundial recibe el 29 por ciento de las precipitaciones y tiene una tercera parte de los recursos hídricos renovables del mundo. La información general sobre los escenarios climáticos indica que la tendencia es a la pérdida de las disponibilidades hídricas”, refiere.
Entre los impactos del calentamiento global citó que los eventos naturales se van a mover hacia los extremos, provocando que las áreas secas tengan sequías más prolongadas y que en donde las inundaciones son frecuentes éstas sean más habituales.
Dijo que en los lagos Enriquillo y Azuei, localizados en República Dominicana y Haití, respectivamente, se han presentado desbordamientos “por una situación que posiblemente tenga que ver con el cambio climático.
Vemos que se pierden infraestructuras importantes con un impacto negativo en la industria, la economía y otras cosas más”.
Citó, además, que el cambio climático incide en una mayor intensidad, y posiblemente una mayor frecuencia, de los huracanes, tanto en el gran Caribe como en el Caribe insular.
Los fenómenos con mucha agua también tienen un impacto negativo en la salud.
Refirió que la presencia de dengue en Trinidad y Tobago se ha relacionado con una mayor ocurrencia de precipitaciones en determinadas épocas del año, y que en República Dominicana, en la Primera Comunicación Nacional de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático se indica que el dengue y el paludismo son dos de las enfermedades tropicales que están relacionadas con el cambio climático.
“Se indica que con el incremento de la temperatura, la expansión de los mosquitos vectores está llegando a zonas bajas y medias de montañas, que por cuestiones climáticas anteriormente no tenían estos vectores”, cita.

Glaciares y Amazonía
El tema de los glaciares - algunos de los cuales están desapareciendo por efecto del cambio climático- es más que el derretimiento de hielo con su consecuente efecto de elevar los niveles de los océanos.
Inchaustegui explica que durante los inviernos éstos acumulan agua en forma de hielo y nieve, y que durante el verano se constituyen en fuente de suministro de agua para algunas naciones.
Cita los casos de Quito, capital de Ecuador, en donde el 50 por ciento del agua de consumo proviene de los glaciares; de Bolivia, en donde éstos suplen el 30 por ciento, y de Perú, que ha perdido, en volumen de superficie de los glaciares, el equivale a 7 mil millones de metros cúbicos de agua, que representan alrededor de 10 años de abastecimiento de la ciudad de Lima.
Se estima que desde 1970 se ha perdido el 20 por ciento de los glaciares de Los Andes y que los de menor altura podrán desaparece en un periodo de 10 a 20 años.
También la región del Amazonas será transformada por este fenómeno global.
Inchaustegui cita un reciente informe elaborado por el Banco Mundial para América Latina y el Caribe, en el que se estima que en este siglo se podrá perder entre 20 y 80 por ciento de la Amazonía por efecto del cambio climático.
“La tendencia es hacia la sabanización, que es la conversión del bosque en sabana, dos ecosistemas diferentes y con implicaciones globales. Como sabemos, el Amazonas es uno de los centros reguladores del clima del planeta y no solamente de los países que lo tienen en su geografía ni de América Latina”.
Inchaustegui coincidió con Ramírez en que un manejo sostenible del recurso agua, un enfoque ecosistémico y la integración de la gestión de riesgos y prevención de desastres a los temas hídricos, junto con una buena gobernanza del agua, permitirán enfrentar los efectos del cambio climático.

(+)
LUCES AL FINAL DEL TÚNEL

Los foros mundiales del agua celebrados en 1997, en Marrakech, Marruecos; en 2000, en La Haya, Holanda; en 2003 en Kyoto, Japón; en 2006 en México; y en 2008 en Zaragoza, España, han advertido sobre los peligros que se ciernen sobre ese recurso.
A pesar de ello, en las anteriores 14 Conferencias de las Partes (COP) de la Convención Marco de las Naciones Unidas para el Cambio Climático, los recursos hídricos no fueron un tema de primer orden.
En contraposición, en la COP15, que se celebrará del 7 al 18 de diciembre próximo en Copenhague, capital de Dinamarca, en los documentos para las negociaciones el agua es mencionada en ocho ocasiones, en aspectos que tienen que ver con adaptación, visión compartida y normas de sostenibilidad, lo que plantea un relevante precedente para la preservación de este recurso natural, vital para la supervivencia.

“El CO2 no produce el calentamiento global”

http://www.listin.com.do/la-republica/2009/10/17/118451/El-CO2-no-produce-el-calentamiento-global

18.10.2009

CAMBIO CLIMÁTICO 
 
“El CO2 no produce el calentamiento global”
 
PARA MANTENER EL EQUILIBRIO TÉRMICO DE LA TIERRA Y EVITAR EL COLAPSO, UN CIENTÍFICO CRIOLLO PROPONE REDUCIR EL CONSUMO DE ENERGÍA POR HABITANTE Y CAMBIAR EL PATRÓN DE CONSUMO



  • El glaciar Chacaltaya, de Bolivia, ha perdido la mayor parte de su superficie.
Solange de la Cruz Matos  
solangedelacruz@gmail.com
Santo Domingo

“En ciencia no se descarta ninguna hipótesis”. Así inicia Diógenes Aybar su reflexión sobre las razones que originan el calentamiento de la Tierra. Contrario a quienes aseguran que una disminución del dióxido de carbono (CO2) pararía y hasta reduciría el calentamiento del planeta, Aybar asegura que el aumento global de la temperatura se produce por los niveles de calor que se generan al hacer uso de la energía, sea ésta proveniente del petróleo, del gas natural, del carbón o de fuentes limpias como las energías nuclear, solar, hidráulica, eólica u otras. Plantea que la clave está en disminuir las fuentes de calor.
Este investigador dominicano, que tiene la cabeza llena de ecuaciones que sustentan su conclusión, reconoce que ésta no se inscribe dentro de la posición de la mayoría de los científicos del mundo con relación al cambio climático.
“La gran mayoría plantea que el calentamiento global es producto de quemar combustibles fósiles. Y dice que es producto del efecto invernadero. ¿Qué es el efecto invernadero? Cuando se produce mucho CO2 en el aire entonces en la estratosfera se crea una capa que no deja salir los rayos degradados del sol y todo el calor que se produce queda atrapado en la Tierra, haciendo que aumente la temperatura promedio. Pero resulta que hay un gas invernadero más fuerte que el CO2: el vapor de agua. El agua del mar siempre se está evaporando”.
Aybar sostiene que quienes sustentan esa posición se basan en que la curva de aumento de dióxido de carbono coincide con la de aumento de temperatura, sin detenerse en el calentamiento que produce el vapor de agua, que es gigantesco comparado con el del CO2. Afirma que el calor que produce el vapor de agua ha mantenido el equilibrio térmico en la Tierra, que ha empezado a romperse por el excesivo consumo de energía.
El Panel Intergubernamental sobre Cambios Climáticos (IPCC por su sigla en i
nglés) de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), integrado por más
de 2,000 científicos de todo el mundo, afirma que el calentamiento global es
causado por las actividades humanas que generan dióxido de carbono, como
la quema de combustibles fósiles, la transformación de bosques a tierras
agrícolas y la utilización de fertilizantes nitrogenados.

Ni el CO2 ni el vapor de agua
El científico criollo explica que si en un apartamento cerrado se enciende una estufa, al quemarse el gas se produce vapor de agua, CO2 y calor, y la temperatura comienza a aumentar en ese lugar, lo que evidencia que es la energía consumida lo que produce el aumento de temperatura.
“La cantidad de energía que utiliza el hombre viene aumentando exponencialmente, y la mayor cantidad de energía que se consume es fundamentalmente quemando carbón y petróleo. Mientras más energía consume, más CO2 lanza al aire. El hombre está produciendo calor a una velocidad mayor que lo que la Tierra puede irradiarlo hacia fuera, por lo tanto, tiene que aumentar la temperatura”, asegura.
Al explicar el equilibrio térmico de la Tierra, indica que a la misma le llega radiación del sol, y que una parte es consumida y almacenada por las plantas, otra se queda almacenada en la Tierra, que posteriormente se convierte en carbón, petróleo y otros combustibles; y otra parte es degradada por los animales y devuelta a la atmósfera. El resto es reflejado hacia fuera.
“Esos ciclos llegaron a un punto de equilibrio, y más o menos la temperatura de la Tierra puede ir aumentando en millones de años, pero a una velocidad lenta. Ese equilibrio se rompe cuando se libera de golpe la energía térmica que llegó del sol, que está guardada como energía química en los combustibles fósiles, como carbón, petróleo, y gas natural. Pero, ¿cuántos miles de millones de años pasaron para que se acumulara toda esa energía que está guardada ahí? ¿En cuánto tiempo nosotros hemos quemado el 50 por ciento de todo el petróleo que había almacenado en la Tierra? ¿Qué va a pasar? Que como al calor no le da tiempo a salir se calienta el planeta. Hemos roto el equilibrio”.

Volver al equilibrio térmico
Sus investigaciones le han permitido concluir que es el patrón de consumo de energía lo que ha elevado la temperatura global. Asegura que si se dejara de usar combustibles fósiles y se cambiara a energía nuclear y a energías renovables -con lo que se dejaría de emitir CO2-, si se siguen consumiendo las mismas cantidades el calentamiento global continuaría. La única salida para detener los cambios bruscos en el clima es reducir el consumo de energía.
“La solución está en reducir el consumo de energía a niveles aceptables para reducir la temperatura de la Tierra. Eso no significa detener el ritmo de desarrollo de los países sino detener el consumo innecesario de energía de las naciones poderosas. Por ejemplo, un americano de la ciudad consume alrededor de dos mil veces la cantidad de energía que consume un campesino de los de nosotros”.
Cita a los países de Europa, Estados Unidos, Japón y Corea como los grandes consumidores de energía per cápita, cuyo consumo promedio es 600 ó 700 veces mayor que el de los países no desarrollados. Y expone como una barrera a la reducción en el consumo excesivo de energía que la gente no quiere perder los privilegios que tiene, independientemente de los efectos catastróficos que se derivarán si se continúa con un consumo “aberrante” de energía.
“Habrá un colapso porque los intereses hacen que la gente no quiera perder los privilegios que tiene. En Dubai, en Malasia, la gente vive en edificios altísimos.
Eso es simplemente una ostentación – afirma-. Para una persona llegar desde el suelo hasta allá arriba consume una inmensa cantidad de energía. Eso está pasando en las grandes ciudades del mundo, y esos privilegios la gente no los quiere perder. Por eso tienen a teóricos diciendo que no hay calentamiento global”.
La única salida para detener los cambios bruscos en el clima es reducir el consumo de energía, reitera. Y propone usar únicamente la energía que llega del sol, en sus diferentes fuentes directas o indirectas, para volver al equilibrio térmico.
“Debemos consumir la cantidad de energía que llega, porque ese fue el equilibrio que estableció la Tierra. Si consumo una cantidad igual o menor sé que no estoy poniendo en el ambiente más energía que la que está acostumbrada a recibir para irradiar el excedente.
Toda la energía hidráulica del mundo es energía solar, lo mismo que la eólica y la fotovoltaica”, expone.

(+)
UNA VERDAD INCONTROVERTIBLE

El informe del IPCC de 2007 refiere que en América Latina las temperaturas se han incrementado en 1°C durante el siglo XX, mientras que los niveles del mar se han incrementado entre 2 y 3 milímetros por año desde la década de los ochenta.
Señala que también se han observado cambios en los patrones de precipitaciones, con algunas áreas recibiendo más lluvias, como el sur de Brasil, Paraguay y Uruguay; el nordeste de Argentina y noroeste de Perú, y otras con un menor nivel, como el sur de Chile, el suroeste de Argentina y el sur de Perú.
El informe refiere, además, que los fenómenos climáticos extremos se han vuelto más comunes en varias partes de la región, incluyendo más períodos de lluvias intensas y más días de sequía consecutivos.
Con relación al derretimiento de glaciares en la región, expone que muchos de los más pequeños, que tienen áreas menores a un kilómetro cuadrado, han disminuido su superficie. Y cita el glaciar Chacaltaya, de Bolivia, que ha perdido el 82 por ciento de su superficie desde 1982 (Francou et al., 2003).
“Los datos también parecen indicar una tendencia hacia más frecuentes y/o más fuertes tormentas y desastres naturales climáticos en la región… Los habitantes de América Latina conocen bien el costo de estos acontecimientos meteorológicos extremos.
En 1999, por ejemplo, 45,000 personas murieron en inundaciones y deslizamientos de barro en Venezuela, mientras que en 1998 el huracán Mitch mató a entre 11,000 y 19,000 personas en toda América Central y México. Un informe calculó el daño económico en Honduras de USD 3,8 mil millones, dos tercios del PBI. Recientemente, en el 2005, el huracán Wilma, registrado como el huracán más fuerte del Atlántico, dañó el 98% de las infraestructuras en la costa sur de la Península de Yucatán en México, donde se encuentra Cancún, y causó pérdidas aproximadas de USD 1,5 mil millones en la industria del turismo”, recoge el informe.
El investigador dominicano Diógenes Aybar advierte que los cambios bruscos en la temperatura pueden provocar un desequilibrio de la dinámica ambiental tal que no le dé tiempo al ser humano a adaptarse y muera una cantidad inmensa de seres humanos.
“¿Vamos a adaptarnos después que mueran millones de personas? Uno no quiere catástrofes tan inmensas, por eso es que hay que tomar acciones ya”, concluye.

Islas del Caribe desarrollan acciones por calentamiento

http://www.listindiario.com/la-republica/2009/10/10/117724/Islas-del-Caribe-desarrollan-acciones-por-calentamiento

11.10.2009

ENFOQUE 
 
Islas del Caribe desarrollan acciones por calentamiento
 
EL PROYECTO ESCENARIOS COSTEROS DEL CARIBE PROVEERÁ INSUMOS PARA QUE LOS GOBIERNOS AJUSTEN SUS MODELOS DE DESARROLLO PARA ENFRENTAR LOS CAMBIOS DEL CLIMA



  • Se pronostica que fruto del calentamiento global se incrementará el nivel del mar, con lo que se perderán muchas áreas de playa en los estados insulares.
Solange de la Cruz Matos  
solangedelacruz@gmail.com
Santo Domingo

¿Cuál será el impacto del cambio climático en los estados insulares? Aunque no hay respuestas concluyentes existen coincidencias en que países como República Dominicana resultarán seriamente afectados.
“Se ha demostrado que el Caribe es uno de los lugares del planeta que va a ser más susceptible a los efectos del cambio climático, junto con las islas del Pacífico”, expresa el profesor Shimelis Setegn, de la Universidad Internacional de La Florida, entidad que desarrolla, junto a Conservación de la Naturaleza (The Nature Conservancy - TNC), academias y estamentos gubernamentales de Puerto Rico, Jamaica y República Dominicana, el proyecto Escenarios Costeros del Caribe: un análisis integrado de los vínculos terrestres y costeros.
Ese proyecto, que pretende ser una guía para el uso sostenible y la protección de los ecosistemas costeros, cuenta con financiamiento del Instituto Interamericano de Investigaciones sobre Cambios Globales.
“El cambio climático es un fenómeno global. Las evidencias científicas confirman que el clima está cambiando, lo que no está claro es hasta dónde van a alcanzar los impactos, y ahí es donde viene este colectivo de instituciones académicas y gubernamentales, que se incorpora a un esfuerzo de estudios para tener las bases científicas que nos permitan enfrentar el cambio climático que se nos avecina”, expresa el catedrático estadounidense.
Las academias que participan del estudio son la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), la Universidad de Puerto Rico y la Universidad de las Islas Occidentales, de Jamaica.
El Comité Científico está integrado por Michael McClain, Jennifer Fu y Assefa Melesse, de la Universidad Internacional de La Florida; William McDowell, de la Universidad de New Hampshire; Liana Talaue ñ McManus,
de la Universidad de Miami; Jorge Ortiz, de la Universidad de Puerto Rico;
Felipe Vicioso, de la Universidad Autónoma de Santo Domingo; Dale
Webber, de la Universidad de las Indias Occidentales, Jamaica; Francisco
Núñez y Pedro Martínez, de TNC en República Dominicana.
En República Dominicana también colaboran la Secretaría de Estado de Medio
Ambiente y Recursos Naturales, el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos
(INDRHI) y el Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mecanismos de
Desarrollo Limpio.

Herramienta de modelaje hidrológicoLa investigación cuantificará los impactos que las actividades en tierra firme tienen sobre los recursos costeros, para lo cual desarrollan modelos computarizados para cada una de las islas, de modo que puedan ser usados, bajo diferentes escenarios de cambios climáticos y desarrollo, en la evaluación de los impactos sobre los recursos costeros.
La herramienta de modelaje hidrológico SWAT (Surface Water Assessment Tool) fue diseñada para la ejecución del proyecto. “Estamos en la fase de crear las capacidades institucionales en cada país de manera que puedan mantenerse trabajando, actualizando la información y corrigiendo el modelo”, precisa Setegn.
En República Dominicana se impartió un taller de entrenamiento del modelo informático a finales de septiembre. Esa herramienta fue calibrada trabajando en las cuencas de los ríos Haina y Yuna. Francisco Núñez, de TNC, indica que “las personas entrenadas tienen la responsabilidad de completar el análisis para las demás cuencas, y el INDRHI, como institución rectora del recurso agua, jugará un rol principal en este propósito”.
De su lado, Felipe Vicioso, catedrático de la UASD, precisa que de lo que se trata es de “preparar personas que puedan trabajar con los técnicos locales de manera que en el país haya la capacidad técnica ampliada para esa adaptación al cambio climático y para el uso de herramientas como el modelo SWAT, que ha demostrado ser muy útil para prever esos cambios y trazar estrategias”. El propósito último del proyecto es proveer informaciones a los gobiernos a fin de que ajusten sus diferentes modelos de desarrollo para enfrentar las distintas situaciones de cambio climático.
“Este proyecto tiene el objetivo de presentarle a los ciudadanos del Caribe los escenarios posibles, con los modelos de desarrollo actuales y los deseados, de manera que puedan hacer comparación de hacia dónde vamos con el modelo de desarrollo actual y qué modelo de desarrollo necesitamos. Es ahí donde entra la combinación de ciencia con los elementos socioeconómicos de una nación y crear la visión de futuro que nos permita salir airosos del cambio climático que se avecina”, precisa Núñez.
La ejecución del proyecto se inició en 2006 y terminará a mediados de 2011, tras cinco años de trabajo. Núñez considera que, luego de su culminación, el Centro para la Gestión Sostenible de los Recursos Hídricos en los Estados Insulares del Caribe (CEHICA), por su visión abarcadora para el Caribe insular, podrá darle continuidad a la iniciativa.

Efectos del cambio climático en las islas El Cuarto Informe de Evaluación del Panel Intergubernamental sobre Cambios Climáticos (IPCC), correspondiente a 2007, pronostica que el nivel del mar aumentará de 18 a 59 centímetros en el actual siglo por la expansión termal debido al calentamiento del aire, derretimiento de los glaciares y por los cambios en la capacidad de almacenamiento territorial.
Indica que con el aumento del nivel del mar, el sustento económico, las infraestructuras socioeconómicas y la biodiversidad de las zonas más bajas de México, Centroamérica y el Caribe se verán afectadas, debido al aumento de salinidad en las lagunas costeras.
También podría verse afectada la agricultura por el aumento de los niveles del mar, principalmente a través de la pérdida de cultivos perennes como bosques y árboles bananeros, causada por el lavado de las tierras de cultivo y por el aumento de salinidad.
Ese mismo informe plantea que es muy posible que el cambio climático afecte drásticamente la supervivencia de las especies a través de sus efectos en los tiempos de reproducción y la distribución espacial de las mismas. Señala que el 40% de la vegetación del Caribe es única de esa zona.
El informe señala, además, que el cambio climático tendría efectos devastadores en los arrecifes de coral. “El continuo calentamiento de las temperaturas de la superficie del mar causará un descoloramiento más frecuente y un eventual deterioro de los arrecifes de coral, con altos costos económicos para el CaribeÖ Los corales proveen de protección natural contra las tormentas; a medida que se descoloran, se van desintegrando y por lo tanto desaparece la protección. Aproximadamente el 65% de todas las especies del Caribe dependen en cierta medida de los arrecifes de coral, por lo que su colapso podría causar un impacto generalizado en la industria pesquera y en la ecología de la zona. Los arrecifes también constituyen una atracción turística, pero al descolorarse y desintegrarse pierden su valor estético”.
Otro efecto sería la reducción de las lluvias. Se ha estimado que en las próximas décadas las precipitaciones descenderán en un 20 por ciento en toda la región del Caribe.

sábado, 26 de mayo de 2012

RD se prepara para Copenhague


http://www.listindiario.com/la-republica/2009/9/5/113936/RD-se-prepara-para-Copenhague

06.09.2009

ENFOQUE
RD se prepara para Copenhague
EN ESA CIUDAD EUROPEA SE EFECTUARÁ A FINALES DE ESTE AÑO LA 15AVA. CONFERENCIA SOBRE CAMBIO CLIMÁTICO



  • La promoción de un turismo sostenible se propuso como acción para enfrentar los efectos del calentamiento de la Tierra.
Solange de la Cruz Matos
Santo Domingo.- Del 7 al 18 de diciembre próximo, en Copenhague, capital de Dinamarca, se realizará la décimo quinta Conferencia de las Partes (COP15) de la Convención Marco de las Naciones Unidas para el Cambio Climático.
Esa cumbre reunirá a los dirigentes de los países firmantes del Protocolo de Kyoto con el objetivo de acordar un nuevo esquema para combatir la amenaza medioambiental que representa el aumento de las temperaturas en el planeta.
Aunque ese protocolo se acordó en 1997, fue el 16 de febrero de 2005 que inició su implementación, después que 55 naciones que suman el 55 por ciento de las emisiones de gases de efecto invernadero lo ratificaran. En la actualidad 166 países lo han confirmado.
El objetivo del Protocolo de Kyoto es conseguir reducir en 5.2 por ciento las emisiones de gases de efecto invernadero globales sobre los niveles de 1990 para el periodo 2008-2012.
Mientras el Protocolo de Kyoto habla de mitigación de emisiones, en los últimos meses se ha fortalecido la posición de que el cambio climático ha originado efectos irreversibles, por lo que la palabra mágica en Copenhague será adaptación, sobre todo para los países que no son grandes emisores pero que sufren las consecuencias por igual de este fenómeno global.
Los países firmantes se preparan localmente para llevar posiciones nacionales y regionales consensuadas a ese nuevo cónclave mundial.
Y República Dominicana no es la excepción.
“La adaptación para nosotros es fundamental por aquello de la responsabilidad compartida pero diferenciada. Hay asentamientos humanos que se han hecho más vulnerables por un conjunto de eventos generados.
Lo correcto es adaptar esos asentamientos humanos a la situación de ahora. Hay zonas en las que la diversidad ha experimentado cambios y hay que buscar los mecanismos para adaptar esa diversidad que existe”, ha argumentado Víctor García, director de Cambio Climático del Consejo
Nacional para el Cambio Climático y el Mecanismo de Desarrollo Limpio.

Hacia Copenhague
En la COP15 será la primera vez que República Dominicana lleve una posición como país. El Diálogo Nacional Interministerial sobre Cambio Climático, desarrollado del 1 al 4 de septiembre en Santo Domingo, con la participación de unos 175 representantes de los sectores estatal y privado, hizo aportes importantes para ese propósito.
Fue organizado por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales y el Consejo Nacional para el Cambio Climático y el Mecanismo de Desarrollo Limpio, con los auspicios del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
En ese escenario, los sectores analizados fueron energía, agua y turismo.
En las conclusiones se plantea fomentar una visión nacional para enfrentar el desafío que implica el cambio climático, consolidar las capacidades nacionales para la planificación en los ámbitos públicos, privado y del tercer sector, y que los gobiernos locales se empoderen para facilitar la lucha contra ese fenómeno en los distintos niveles de gobierno, con el mayor consenso social en las decisiones y acciones.
También, asegurar la capacitación y participación de los expertos del sector público, privado, científico y tecnológico en las sesiones de negociación internacional sobre la temática; promover la transferencia de tecnología para afrontar el desafío del cambio climático, asegurar el financiamiento necesario para hacerle frente y enfocar los esfuerzos en las comunidades más vulnerables.
Además, fomentar la sustitución de combustibles fósiles por renovables o carbono neutrales, y la eficiencia energética, y mejorar la infraestructura vial para hacer más eficiente el transporte de carga y de pasajeros.
También, incrementar la cobertura vegetal como medida de mitigación, pagos por servicios ambientales, promover el turismo sostenible, promover un marco regulatorio general que controle los sectores agua potable y saneamiento y otorgar facilidades para la promoción de programas de optimización en el manejo del agua, así como incentivar el uso de tecnologías apropiadas para la conservación y aprovechamiento del agua.

Conferencia sobre el clima
La Tercera Conferencia Mundial sobre el Clima (CMC-3) se desarrolló en Ginebra, Suiza, del 31 de agosto al 4 de septiembre de 2009, con la participación de más de 2,000 especialistas en el tema, expertos sectoriales y responsables en la toma de decisiones de más de 150 países.
El resultado de esa magna cumbre fue el establecimiento de un Marco Mundial para los Servicios Climáticos “con objeto de mejorar la producción, la disponibilidad, la prestación y la aplicación de las predicciones y servicios climáticos sobre una base científica.”
Este marco mundial es una propuesta de acuerdo cooperativo a largo plazo por medio del cual la comunidad internacional y las partes interesadas trabajarán juntas a fin de alcanzar el objetivo fijado. Consta de cuatro componentes principales: la observación y la vigilancia; la investigación, y la modelización y predicción; un sistema de información de servicios climáticos; y un programa de interfaz de usuario.
Su importancia radica en que prestará apoyo a la gestión de riesgos de desastre y las prácticas de gestión de riesgos climáticos en sectores socioeconómicos como los del agua, la agricultura, la pesca, la salud, la silvicultura, el transporte, el turismo y la energía, que son sumamente sensibles a los extremos meteorológicos y climáticos como sequías, crecidas, olas de calor u olas de frío, ciclones y temporales.
Además, que contribuirá a la consecución de los objetivos de diversos acuerdos multilaterales sobre medio ambiente, como la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), y de metas acordadas internacionalmente, incluidos los Objetivos de Desarrollo del Milenio.
Las anteriores conferencias mundiales sobre el clima se desarrollaron en 1979 y 1990.
Para mayor información sobre la Tercera Conferencia sobre el Clima: http://www.wmo.int/wcc3/.
Más información sobre COP15: http://es.cop15.dk/.

(+)
PROYECTO MUNDIAL DEL PNUD

El Diálogo Nacional Interministerial sobre Cambio Climático forma parte del proyecto de Desarrollo de la Capacidad para Encargados de la Formulación de Políticas: cómo abordar el cambio climático en los sectores claves. Éste fue lanzado en mayo del 2008 y concluirá en junio de 2010.
A este programa se destinan US$7.0 millones para su ejecución en 20 países: Uruguay, Turkmenistán, Togo, Santa Lucía, Perú, Paraguay, Namibia, Níger, Nicaragua, Nepal, Liberia, Honduras, Gambia, Ecuador, Colombia, Costa Rica, Bolivia, Bangladesh, Argelia y República Dominicana.
Con su implementación, el PNUD pretende promover opciones de políticas para abordar el cambio climático en diferentes sectores y actividades económicas; aportar en las posiciones de negociación según la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático y facilitar la integración de temas climáticos en la planificación económica y el desarrollo nacional, lo que contribuirá a la elaboración de posiciones de negociación.
Además, fortalecer la capacidad y aumentar la sensibilización de las partes interesadas con respecto a temas de cambio climático, evaluar las corrientes de inversión y de financiación para abordar el cambio climático en los sectores seleccionados y mejorar la compresión técnica de temas de cambio climático, como sus repercusiones económicas y de política dentro de la Convención Marco.

Lagos Enriquillo y Saumatre: ¿víctimas del cambio climático?

www.listindiario.com/app/article.aspx?id=109317

26.07.2009

ENFOQUE
 
Lagos Enriquillo y Saumatre: ¿víctimas del cambio climático?
 
INDAGARÁN SI EL AUMENTO DE LOS NIVELES DEL AGUA ESTÁ DETERMINADO POR UN ASCENSO DEL NIVEL DEL MAR



  • Inundaciones. El lago Enriquillo ha elevado el nivel de sus aguas, anegando miles de tareas productivas y terreno habitable en su entorno.
Solange de la Cruz Matos 
solangedelacruz@gmail.com
Santo Domingo

 En febrero pasado, la Secretaría de Estado de Agricultura informaba que poco menos de 300 mil tareas en Bahoruco, Independencia y Barahona, en el entorno del lago Enriquillo, habían quedado bajo agua. Las tierras están localizadas en La Descubierta, Duvergé, Neiba, Villa Jaragua, Los Ríos, Postrer Río, Los Clavellines, Bartolomé y Boca de Cachón.
Dos meses más tarde, buscando una explicación al fenómeno, la Universidad Pedro Henríquez Ureña (UNPHU) organizó un debate multidisciplinario sobre la temática.
Algunas de las conclusiones de éste fueron que la elevación del nivel del lago se debe a los volúmenes descargados por el río Yaque del Sur en la laguna Rincón y de ésta al lago Enriquillo durante 13 meses consecutivos, con un volumen total del orden de 1,800 millones de metros cúbicos (Gilberto Reynoso, especialista en riesgo), o que la subida de las aguas de los lagos Enriquillo y Azuei (Saumatre) muestran la vulnerabilidad de las poblaciones afectadas por la pérdida de tierras agrícolas, ganadas a los lagos por largos años de desequilibrios climatológicos (Amparo Chantada, geógrafa).
También, que tras el paso de la tormenta Noel se incrementaron las precipitaciones, cayendo en la zona 700 milímetros en una semana, que equivalen a la pluviometría de la zona en 18 meses, las que recargaron las aguas subterráneas.
En los últimos dos años, el lago Saumatre ha elevado su nivel en unos tres metros, desde la cota +16 hasta la cota +19, por lo que podría estar alimentando al lago dominicano de forma subterránea a través de los materiales granulares gruesos del abanico aluvial del río Blanco, de Jimaní, debido a que está 58 metros por encima del nivel del Enriquillo (Osiris de León, geólogo).
El lago Enriquillo se encuentra 40 metros por debajo del nivel del mar.

Realizarán investigación
El tema preocupa al Consejo Nacional para el Cambio Climático y el Mecanismo de Desarrollo Limpio.
Víctor García, de la Oficina Nacional de Cambio Climático, refiere que están interesados en conocer si esa situación tiene vinculación con el calentamiento global, puesto que las informaciones que posee sobre precipitaciones en la zona no indican lluvias extraordinarias.
“Hemos hecho una especie de triangulación con el Centro de Investigación de Biología Marina de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (CIBIMA-UASD), que tiene un proyecto de caracterización de la zona, y con The Nature Conservancy.
Tenemos en estos momentos un estudiante pasante de la Universidad de Vermont, de Estados Unidos, que está haciendo un estudio socioeconómico en el entorno del lago”, refiere García.
Indica que el lago Saumatre está mucho más alto en términos topográficos que el Enriquillo, lo que supondría que el agua de arriba estaría cayendo más abajo. “El lago Enriquillo está delimitado por dos fracturas o fallas geológicas normales o fallas de expansión que cruzan al Saumatre y se internan en el mar Caribe”, expone.
El interés es indagar si el aumento de los niveles de agua en ambos lagos está determinado por un ascenso del nivel del mar, como uno de los efectos del calentamiento de la Tierra.
Pretenden conocer la geología estructural de la zona y el comportamiento de las aguas subterráneas. A esos fines, les serán de gran ayuda la caracterización de caudales subterráneos que está haciendo CIBIMA y la realización de monitoreos mediante la reactivación de la Red Telemétrica de Alerta Temprana del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INDRHI).
“No pudo haber cambiado la permeabilidad de la zona de manera tan drástica.
Tenía un nivel de retención muy bajo y usted se encuentra con niveles de lluvia bajos en el año. Hay una situación que ha cambiado.
¿Son factores vinculados al cambio climático? Esa es la parte que vamos a investigar”, concluyó.

Importancia estratégica
Con el elevamiento del nivel de las aguas del lago Enriquillo, además de las cientos de miles de tareas que estuvieron dedicadas a la agricultura y que hoy están inundadas, ¿qué se pone en riesgo? El lago Enriquillo fue creado como Parque Nacional mediante el decreto 233-96, y asumido como tal por la Ley No. 64-00, que crea la Secretaría de Estado de Medio Ambiente y Recursos Naturales.
Además, fue declarado como sitio modelo por la Convención para la Conservación de los Humedales de Importancia Internacional, de la cual el país es signatario.
La Convención sobre los Humedales es un tratado intergubernamental aprobado el 2 de febrero de 1971 en la ciudad Iraní de Ramsar, en la costa del Mar Caspio.
Y, finalmente, forma parte de la reserva de biosfera Jaragua – Bahoruco – Enriquillo, aprobada por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) el 6 de noviembre del 2002. Esta reserva tiene un área total de 476,700 hectáreas. Las zonas núcleo de la reserva son los parques nacionales Lago Enriquillo, Sierra de Bahoruco y Jaragua.
Comprende una gran variedad de ecosistemas naturales, desde bosque seco, bosque de pino y de hoja ancha, terrazas de carso, zonas costeras y marinas, humedales costeros con amplias zonas de manglares, salitrales y lagunas que ofrecen un complejo de hábitat que alberga una alta biodiversidad de flora y fauna. El relieve va desde -40 hasta 2,370 m sobre el nivel del mar.
Incluye 47 especies de plantas amenazadas y 19 de importancia económica bien reconocida, así como 72 especies de animales amenazados, incluyendo importantes especies en peligro crítico.
Es la única área de La Hispaniola en la cual concurren todas las especies de aves endémicas presentes, incluyendo las nueve especies que se encuentran en peligro. Entre las más amenazadas se encuentran la Cúa, el Zorzal de la Selle y el Chirrí de Neiba, el Chirrí de Bahoruco y la Cigüita Aliblanca.

(+)
AMENAZA DEL CAMBIO CLIMÁTICO ES REAL

Omar Ramírez y Moisés Álvarez, del Consejo Nacional para el Cambio Climático y el Mecanismo de Desarrollo Limpio, afirmaron que el calentamiento de la Tierra es producto, principalmente, de las actividades humanas.
“El cambio climático es la amenaza más global de todas las amenazas globales”, afirma Ramírez. Refiere que la humanidad, desde hace 15 años, está viviendo los años más calientes de su historia. “El problema es producido por el hombre en su mayor parte. La Tierra se enfría y se calienta, tiene ciclos. La glaciación existe, pero en grandes períodos de tiempo. No se incrementa uno o dos grados en pocos años. Hay un elemento que está distorsionando, que es el hombre”.
Álvarez coincidió en que el cambio climático se produce por fenómenos naturales y antropogénicos, y precisa que los antropogénicos tienen mayor incidencia.
Ambos cuestionaron, con esas afirmaciones, la reseña titulada “Cambio climático divide a comunidad científica”, sobre el documental titulado “El gran timo del calentamiento global”, publicada el 21 de junio pasado, bajo la firma de quien suscribe, en donde se expuso la posición que cuestiona el aporte preponderante de las actividades humanas al cambio climático.
Álvarez le restó calidad científica al documental y acusó a su productor, Martin Durkin, de manipulación. “Las gráficas que ellos ponen en el documental las cortan y las manipulan para poder decir que es el Sol. El calentamiento de la Tierra es natural y es por el hombre, pero el aporte del hombre es mayor”.